Los tres caudillos


Esta es la historia de tres generaciones de hombres cegados por la ambicion el dinero y el poder.. , La avaricia los lleva por caminos muy peligrosos, el mundo de lo oculto, la seducción, la mentira y la muerte…… Historia por Israel Méndez Palma.
1.
Eduardo era un joven galante apuesto pero muy pobre vivia con su esposa Lucia y sus hijos y trabajaba en una tienda de víveres como cargador, trabajaba largas horas y llegaba agotado a su casa. Lucía lo miraba piadosamente mientras le servía la cena.
¿Cómo la pasaste hoy Eduardo?
Cómo crees mujer, estoy muerto de cansancio y para qué yo me mato trabajando en esa tienda para poder traer el pan de cada dia a mi casa y sin embargo nunca me alcanza mujer.
Pero no te deseperes Eduardo ya verás que todo cambia, Dios aprieta a veces un poquito pero no ahoga del todo dale tiempo a la vida y tu verás que todo cambiará.
¡Ay mujer! tu siempre pegada de Dios y nosotros cada dia mas pobres. Eduardo a veces hay que caminar caminos de espinas para después estar en el camino de rosas. Sí mujer, como tu digas ahora dame de cenar estoy muerto del hambre.
Sí esposo mio, déjame llamar a los muchachos a la mesa. Ninñs vengan a comer que ya su papá llego. Todos se sentaron a la mesa y disfrutaron de una pequena cena preparada por las manos de Lucia.
Pasaban los dias y Eduardo trabajaba para traer el pan a su casa, estaba obstinado de la vida que llevaba y nesecitaba un cambio pero, cómo hacer, estaba desesperado pero algo tenia que hacer y pronto. Un día cuando caminaba desde la tienda a su casa pasaba por cerca del rio junto a la ceiba que muchos hablaban que hacía milagros, se paro de pronto y en su cerebro pasaron muchas ideas de momento, recordó un mito que corría por el pueblo que junto a la ceiba había un tesoro escondido y se dijo para si.
Bueno y si yo encontrara ese tesoro eso resolvería mi vida y saldría de pobre para siempre yo le entregaría mi alma al diablo para conseguirlo, claro que si, al mismisimo diablo. Esta noche vendré aqui a la ceiba a la medianoche y lo haré, claro que sí, se dirijió a su casa y Lucía notaba que Eduardo estaba un poco nervioso le sirvió la cena y el no decía ni una sola palabra.
¿Qué te pasa esposo mio te veo muy callado esta noche?
Nada mujer son cosas tuyas estoy cansado eso es todo.
No Eduardo, yo te conozco son muchos años contigo y sí se que te pasa algo, por favor dime ¿qué te pasa? Bueno solo te diré que después de hoy dejaremos esta miseria en la que vivimos ya verás.
2.
Justo a la medianoche Eduardo salió hacia la ceiba con una pala un farol y un sueño. Un sueño de hacerse rico y poderoso sólo pensaba en que ya no trabajaría mas y viviría la vida que tanto deseó para él y su familia, llegó a la ceiba, la noche estaba oscura como boca de lobo, recostó la pala sobre la ceiba y encendió el farol que traía, luego se quitó la camisa, levantó los dos brazos como si fuera a volar y exclamó con voz fuerte y desafiante…
Señor de las tinieblas, amado Lucifer, quiero me entregue el tesoro que yace junto a esta ceiba entrego mi alma si es necesario.
De momento una voz tronante de ultratumba se oyó en el firmamento.
¿Qué deseas humano?
Eduardo sintió que se le estremecían las piermas y se le paraba hasta el mas minimo pelo del cuerpo, pero así y todo, siguió adelante con su conjuro.
Deseo me entregue el tesoro de la ceiba.
¿Y qué ofreces a cambio humano?
Lo que sea Señor.
Estas seguro que me darás lo que yo desee.
Si se lo daré, lo prometo.
Bueno quiero que me entregues el alma y espíritu de tu último hijo en su quinto año de vida.
Señor, todos mis hijos pasan ya de esa edad.
No humano, tendrás otro hijo y quiero que me lo entregues.
Eduardo pensó:
Qué mejor manera de obtener lo que quería, pues el pensaba que no tendría mas hijos, lo que él no sabía era que la vida le jugaría una mala pasada.
Está bien humano tendrás el tesoro y mucho poder pero a la medianoche del quinto año de la vida de tu hijo mas pequeño vendré a buscar su alma y no habrá vuelta atras, ¿de acuerdo?.
De acuerdo señor.
Rayos y centellas cayeron del cielo y una lluvia torrencial cubría el campo, una pequena luz en la tormenta guió a Eduardo hasta el tesoro, cuando lo desenterró había una verdadera fortuna en un viejo cajón.
Soy rico, soy rico, gritaba como loco Eduardo.
Tomó el cajon y se dirigió a su casa, al llegar Lucia le preguntó.
¿Y ese cajón Eduardo?
No te apures mujer, me lo encontré en el camino vamos a dormir.
Eduardo sabía que a la manana siguiente ya no sería mas el hombre pobre que siempre habia sido.
Eran las 6 am y Lucia no sabía por qué Eduardo no se levantaba, sería que estaba enfermo, él era un hombre que ya a las 4 am estaba en pie todos los dias, se le acercó sigilosamente a la cama.
Eduardo, Eduardo levantate te cogió el dia mi amor.
No Lucia, hoy no voy a trabajar.
Pero, ¿ por qué Eduardo?
Bueno te voy a contar. Mira anoche me encontré con ese cajón a la orilla de la ceiba por el camino del rio.
Ay Dios mio Eduardo, qué has hecho ese es el tesoro del que todos hablan que descansa en la ceiba y que todos los que se han interesado por el, algo malo les ha pasado.
Si muje,r pero eso son solo habladurias a mi no me va a pasar nada tu verás.
Salió Eduardo para el mercado negro para empezar a cambiar todo el tesoro que había adquirido, cuando lo hizo todo plata, se sentó en el parque y pensó .
Esta fortuna no la puedo llevar al banco puesto que me empezarán a hacer preguntas de dónde saqué tanto dinero, qué hago, qué hago. Ya se voy a comprar propiedades.
Se dirigió hasta la tienda de Don Mino y al verlo llegar le dijo;
Eduardo porque no te presentaste a trabajar, hoy que era el dia en que mas te necesitaba.
Don Mino lo siento por usted pero no voy a trabajar mas en la tienda, recibí una herencia de una tía lejana y ya no tengo que matarme trabajando es mas quiero comprarle la tienda, ya usted está viejo y necesita un descanso.
Ni muerto vendo yo mi tienda Eduardo, así que te vas olvidando de eso y si no vienes mas esta bien, ahora retírate y no vuelvas mas por aqui.
Quiero que me venda su tienda Don Mino por última vez, le hago la oferta.
Te dije que ni muerto, así que sal de aquí, Fuera! Fuera! No te quiero ver mas por aqui.
Maldito viejo esta me la vas a pagar, asi que ni muerto vende su tienda, vamos a ver si la vendes o no.
Eduardo estaba empeñado en comprar la tienda de Don Mino con o sin su aprobación, se fue a la barra Molina y allí se sentó a tomarse unas cervezas con Francisco, un companero de trabajo, que lo habían despedido por robar en la tienda de viveres.
Chico, que así le decian a Francisco de apodo, le preguntó a Eduardo.
Oye Eduardo que haces por aquí, tu nunca vienes a la barra y menos a esta hora del dia?.
No me digas nada Chico estoy que reviento, tengo un dinerito que heredé, fui donde el viejo Mino a que me vendiera la tienda y me dijo que ni muerto me la vendia.
Ese maldito viejo es un tacaño me botó los otros dias.
Si lo se Chico y yo quiero esa tienda.
Oye Eduardo y si lo desaparecemos, asi me paga lo que me hizo y tú le puedes comprar la tienda a la viuda, acuérdate que ellos no tienen hijos ni familia aqui y la vieja no creo que quiera encargarse de la tienda.
Oye Chico, esa es buena idea, ¿te atreverías a hacer ese trabajo?
Seguro que me atrevo, ¿cuánto me darías?
¿Qué te parece cinco mil pesos?
Mira Eduardo yo lo haria de gratis, pero por cinco mil pesos te lo hago picadillo y me lo sirvo de almuerzo.
Los dos hombres planearon bien su macabro plan y esa misma noche cuando Don Mino cerraba la tienda Eduardo se le acercó y le dijo.
Oiga viejo, por ultima vez, ¿ me vende su tienda?
Ya te dije que ni muerto maldito y lárgate de mi vista.
Bueno usted se lo buscó porque hasta aquí llegastes viejo avaro maldito.
En ese momento Chico salió de las sombras, agarró a Don Mino por el cuello y lo desgargantó.
Segun el viejo se desangraba en el piso, Eduardo poniéndole su bota en la cara y apretandolo le dijo.
Ni muerto me vendía.. pues ahora se la compraré a su viuda, maldito viejo, muérete de una vez y púdrete en el infierno.
3.
Según Don Mino se desangraba en el piso Eduardo y Chico se reian a carcajadas; mientras se alejaban de la escena el viejo estiraba la mano pidiendo ayuda hasta que perdió todo el aliento de vida y murió frente a la puerta de la tienda que con esfuerzo y sudor habia levantado.
Al llegar a su casa Lucia vio que su esposo tenia sangre en las botas.
Eduardo tienes sangre en las botas.
Ay mujer no te preocupes fue que estaban matando un cerdo en casa de Chico y el maldito cerdo no se quería morir se levantó después de la puñalada y me embarró la bota pero ya las lavo.
Que podía imaginar Lucia que Eduardo había cometido un crimen junto con Chico. Su marido había abierto una caja de pandora que no se iba a cerrar jamás.
Al otro día todo el pueblo acompañaba el cuerpo de Don Mino en su casa, su viuda estaba inconsolable. Eduardo y Chico llegaron hasta la casa como si nada hubiera pasado; después que se terminó el velorio Eduardo se acercó a la viuda y le dijo.
Perdon señora pero me gustaría hablar con usted sobre la tienda?
Eduardo no creo que yo quiera hablar de eso ahora por favor compadezcase de mi dolor.
Si senora tiene razon.
Segun salían hacia el cementerio Eduardo pensaba en como envolver a la viuda para sacarle la firma de la tienda. Al otro dia tempranito Eduardo se presentó en casa de Dona Elena la viuda de Don Mino con el notario público.
Hola Doña Elena. vengo a hablar de la tienda.
Oiga Eduardo usted sí que insiste.
Doña Elena lo que pasa es que Don Mino antes de morir quedó de venderme la tienda aquí está el notario que puede verificar eso.
Si Dona Elena Don Eduardo tiene razón su esposo quedó en venderle la tienda aqui estan los papeles redactados por Don Mino.
Don Eduardo oí, que usted lo llamó Don Eduardo señor notario.
Sí señora. Don Eduardo es propietario de una gran fortuna que heredó de una tia lejana.
Que qué!
Si señora, ahora soy rico, así que firme los papeles y acabemos con esto.
Por qué me habla asi con esa falta de respeto.
Mire señora, ahora soy muy rico, el mas rico del pueblo, asi que ahora somos iguales así que me va firmando y ya!
Está bien, dónde firmo señor notario, vamos a acabar con esto mañana, salgo para la capital y no pienso poner un pie mas en este pueblo, aquí nunca fui feliz .
Muchas gracias Doña Elena.
Sí, muchas gracias Dona Elena y verá que ha hecho una buena decision.
Sí, está bien Don Eduardo y ahora sí me disculpan.
Sí cómo no… adios Doña Elena que le vaya bien.
Por fin Eduardo se había hecho de la tienda que tanto quería y con la tienda también adquiría la casa de Don Miño que era el patrimonio de la familia completa. Llego a su casa y gritó con júbilo.
Lucía, Lucía, mi amor, somos ricos, soy el dueño de la casa y la tienda de Don Miño.
Qué!! Te estas volviendo loco Eduardo?
No amor, las compré las dos, recoge los muchachos y deja todo atrás, nos vamos ahora mismo para la casa grande.
Lucia obedeció pero en su interior llevaba una gran dolencia y temor de qué armas se había valido su esposo para tener la tienda, la casa y tanto dinero pero no se atrevió a cuestionar a Eduardo puesto que él tenía muy mal carácter y era capaz de todo si ella se atrevía a preguntarle de cómo había conseguido todo eso.
Al llegar a la casa Lucía se sentía temerosa, nunca había visto tanto lujo junto, los niños jugaban por la casa grande y Eduardo se sentaba en la biblioteca, se servía un trago y cogía un fino tabaco y se sentaba a fumárselo de momento se paró y dijo.
Gracias mi amo, por darme lo que me prometiste, riqueza y poder, de ahora en adelante, yo Eduardo Caudillo seré el dueño de este pueblo, sí, ahora a contratar criados y gentes que trabajen para mi, para el dueno y señor de todo esto. Pasaron unos meses y todo parecía ir viento en popa, la felicidad invadía a los niños y a Eduardo, sólo Lucía sufría callada, ella sabía que ese dinero era mal habido, pero no se atrevía a decir nada pues Eduardo ya no era el mismo, bebia Whiskey fino todos los dias, fumaba, estaba hasta altas horas en la biblioteca y nadie sabía lo que hacía ya ni hablaba con Lucia y hasta los niños le molestaban; un dia tocaron a la puerta Lucía fue a abrir y ahi estaba Chico.
Buenas tardes Doña Lucia,¿ está Don Eduardo?
Sí Francisco, pase y espere en la sala, le diré a Eduardo que está aqui.
Gracias señora.
Eduardo con permiso, aquí está Francisco que quiere verte.
Sí, hazlo pasar aquí a la biblioteca.
Señor Francisco que pase usted a la biblioteca.
Gracias señora, con permiso.
Hola Don Eduardo, ¿cómo está usted?
Pasa pasa Chico y cierra la puerta.
Sí señor.
¿Qué quieres Chico?
Don Eduardo acuérdese que usted me ofreció un dinerito por aquello que hicimos y ya ha pasado un tiempo prudente y me gustaría saber cuándo me lo va a dar.
Chico voy a hacer algo mejor. Qué te parece si trabajas para mi como capataz de la hacienda y vives aqui en la hacienda y por supuesto con un buen sueldo.
¿De veras Don Eduardo?
Claro Chico, ¿aceptas?
Claro que sí, usted va a ser mi patrón acepto acepto.
Está bien Chico ve y consigue hombres para trabajar la tierra aquí tienes 20 mil pesos ve y contrata hombres para el campo y mujeres para servir aquí en la casa, pero ve hombre muévete.
Si patrón, voy enseguida y gracias muchas gracias.
4.
La vida de Eduardo Caudillo, el nuevo rico del pueblo, iba de maravillas la tienda progresaba y los cultivos eran los mejores de la región, la fortuna que había encontrado se había triplicado y así se triplicaba la maldad de aquel hombre.
Patrón, Patrón, le dijo Chico un dia.
Dime Chico, ¿qué pasa?
Hay problemas con la fábrica de ladrillos Patrón.
¿Qué pasa?
Agarré a un empleado robándole de la nómina Patrón y lo tengo encerrado en la oficina y bien vigilado.
Vamos para allá Chico.
Eduardo, ¿a dónde vas, tengo que hablar contigo sobre Leoncio es importante?.
Ahora no puedo Lucía, tengo problemas en la fábrica de ladrillos que tengo que resolver, después hablamos.
Al llegar a la fábrica Eduardo entró en la oficina como un viento recio y vió que tenían al empleado amarrado a una silla y enseguida le ordenó a Chico que lo soltaran.
¿Cómo te llamas muchacho?
Me llamo José, Señor.
Mira José creo que debes de tener una buena razon para meter las manos donde no debes por eso te voy a dar una oportunidad para que me digas por qué lo hicistes.
¿Tienes esposa y hijos?
Si Don Eduardo lo que pasa es que tengo a mi hijo mas pequeño enfermo y no me alcanzaba el sueldo para las medicinas.
Y por qué no viniste a mi y me pediste un aumento. Yo te lo hubiera dado ahora es peor porque ahora no vas a tener con qué darles de comer ni para las medicinas del niño enfermo.
Patrón, por favor, no me tire a la calle, yo necesito de este trabajo.
Eso debiste de pensarlo José antes de robarme. Pero mira para que veas que no soy del todo malo te voy a dar dos mil pesos de indemnizacion para que sobrevivas un tiempo.
Gracias señor.
Jose se tiró de rodillas y besó las manos de aquel hombre que lo tiraba a la calle sin importarle nada.
Levantate José toma este dinero y ahora lárgate antes que me arrepienta de lo que hice.
Si señor, gracias señor.
Jose salió de la oficina y Eduardo le dijo a Chico.
Chico ven.
Dígame Patrón.
Quiero que vayas lo interceptes en el camino lo mates y me traigas mis dos mil pesos de vuelta o qué se creyó el maldito que yo le iba a regalar mi dinero después que me robó, después quiero que vayas a la casa veas si la mujercita está de buen ver y me la traes aquí.
Si Patrón enseguida.
Chico salió de prisa detrás de José y lo interceptó cuando caminaba hacia su casa.
Hola José, ¿estás bien?
¿Qué quieres Chico déjame tranquilo por tu culpa perdí mi trabajo.
No José lo perdiste porque eres un ladrón.
Chico tu sabes que saqué ese dinero de la nómina por necesidad.
Sí, como no, pero no importa José ahora tu mujercita estará mejor porque el patrón te la va a cuidar muy bien.
Desgraciado !!!!!.
Segun José se le abalanzaba a Chico para golpearlo Chico sacó un cuchillo y le dió una puñalada en el estómago, le sacó el cuchillo y se lo volvió a introducir seis veces mas y cada vez que lo hacía le recordaba que era un ladrón finalmente cayó José en tierra sin vida.
Después movió el cuerpo sin vida del camino,echó tierra sobre la sangre derramada y se dirigió hacia la casa de José allí encontró a la esposa cocinando y le dijo.
Permiso señora pero el patrón quiere verla en la fábrica.
¿Qué pasó, le pasó algo a José?
No sé señora, solo sé que el patrón quiere verla.
Cuando la esposa de José llegó, estaba Eduardo sentado en su silla fumándose un habano y tomando un whiskey..
Permiso Don Eduardo, ¿ me mandó a llamar?
Si, pasa Eloisa.
Mira, te mandé a llamar porque tuve que mandar a José a hacer un trabajo especial a Cidra.
A Cidra, ¿ pero eso es bien lejos de aquí Don Eduardo?
Si pero es que él era el único que estaba destinado a ir a ese pueblo a hacerme ese trabajo pero no te apures yo te voy a cuidar a ti y a tus hijos pero ven acercate. Eduardo trató de besarla pero Eloisa se apartó y corrió hacia la puerta, él se le fue detrás y la agarró por la cintura, la levantó en el aire y la puso sobre el escritorio le desgarró la ropa y se le montó encima, ella logró zafarse, el volvió a agarrarla y la sacudió violentamente y ella se pegó en la cabeza con un armario.
Eloisa, Eloisa respondeme..Chico ven pronto
¿Que pasó, Patron?
Yo creo que esta mujer se murió Chico.
Pero, ¿qué le hizo?
Nada, traté de hacerla mia, se trato de ir forcejeamos, ella corrió hacia la puerta, me le fui detrás y cuando la agarré por el brazo ella se me zafó se fue hacia atrás y se dio con ese armario. Ahora saca a esa cosa de aquí me puede comprometer.
Si Patrón pero acuérdese que hay que callar usted ya sabe a quien.
Toma Chico aqui tienes diez mil pesos cinco mil para ti y lo otro para que calles a los guardias especialmente a ese tenientito de pacotilla el tal Naranjo.
Si Patrón enseguida me encargo.
5.
Chico arrastró el cuerpo de la mujer por la parte de atrás de la fábrica, la montó en una carreta, la tapó con unos cuantos ladrillos y salió para la fosa común, allí le pagó al trabajador y luego se fue a la casa de José, cogió a los niños y se los llevó al ayuntamiento.
Con permiso Teniente Naranjo, aqui le traigo a los niños de José.
Sí, ya me mandó un recado Don Eduardo, déjalos ahí, ya envié un telegrama a la familia para que lo vengan a recoger. Mira aquí le mandó el patrón para usted un regalito.
Gracias Chico.
Con permiso.
Eduardo tenemos que hablar.
¿De qué Lucia?, ¿ no ves que estoy ocupado?.
De tu hijo Leoncio Eduardo.
Y que pasé con Leoncio ahora, mujer?
Yo lo veo muy mal, está llevando una vida muy mala, Eduardo se pasa como tú bebiendo alcohol y llegando tarde y con unas compañías que no me gustan, ese muchacho solo tiene 17 anos Eduardo.
Ay mujer, déjalo, él es un hombre un Caudillo y como tal se tiene que portar.
No Eduardo no quiero ver a mi hijo terminando como tú.
Y segun tú cómo soy yo Lucia?
Un borracho, un mujeriego, que se cree que tiene el mundo a sus pies solo porque tiene unos cuantos pesos. no te interesan tus hijos y ya ni me tocas. Eduardo no eres ni la sombra del hombre con que yo me casé. Lucía trató de salir del cuarto y Eduardo la agarró por el brazo.
Mira a mi no me dejas con la palabra en la boca, maldita insipida y sin pensarlo dos veces le abofeteó en la cara varias veces.
Maldito seas Eduardo, me pegaste, nunca lo habías hecho, esto no te lo voy a perdonar.
No me lo vas a perdonar, no me lo vas a perdonar ven aca para que sepas quién es el hombre en esta casa y a mí me perdonas todo lo que yo quiera y todo lo que yo haga tu no eres nadie sin mi no eres nada eres basura no tienes pensamiento yo controlo todo lo tuyo me pertenences Lucía.
Un día de estos me voy a ir Eduardo.
Si te vas te busco debajo de las piedras y te mato, me oiste te mato!!
Lucia se quedó llorando sentada en el sofa.
¿Qué te pasa mama?. Le dijo Estefanía. ¿Por qué lloras?
Por nada mi amor, vamos al jardín.
Por la noche Eduardo llegó mas temprano que de costumbre y se dirigió hasta el cuarto, allí estaba Lucía, en silencio, haciendo su habitual rosario de la noche.
Hola Lucía, mira, quiero que me perdones por lo de esta mañana
Ven dame un besito.
No me toques Eduardo!!
Eres mi mujer Lucía.
Ahora te acuerdas que soy tu mujer.
Ven Lucía vamos a estar juntos?
No Eduardo, estoy haciendo el rosario.
Maldita seas Lucía, maldito sea el rosario y maldito sea el mismo Dios. Eduardo agarró la biblia la tiró contra el piso y agarró el rosario de la mano de Lucía y lo hizo pedacitos.
¿Qué haces Eduardo?
Te dije que quería estar contigo, ahora maldita sea, ven acá desgraciada. Eduardo agarró a Lucía por los brazos, le desgarró la ropa y la tiró en la cama, ahora vas a ser mía quieras o no.
Lucia veía en el rostro de aquel hombre al mismisimo diablo, los ojos le echaban chispas y bramaba como un toro cebú, con rabia y gritaba, yo soy Eduardo Caudillo y quiero estar contigo y tu vas a complacerme.
No Eduardo, por favor, así no, soy tu esposa la madre de tus hijos.
Eres una mujer como todas las otras y vas a ser mía.
Eduardo comenzo a manosearla, se le montó encima como un animal y comenzó a poseerla, ella miraba al cielo y llorando imploraba a Dios que eso acabara pronto. Al acabar se levantó, la escupió, se vistió y salió del cuarto como alma que llevaba el Diablo.
Meses pasaron y Lucia se sentía mal y la barriga la notó que le estaba creciendo, se le acercó a Eduardo y le dijo.
Eduardo tengo que decirte algo.
¿Qué quieres Lucia?
Eduardo estoy embarazada.
Qué dices, estas loca, embarazada a estas alturas, no te conformaste con los hijos que ya tenemos.
Mira Eduardo no empezemos, sabes lo que me hiciste hace meses y si estoy así es por culpa de tu violación, maldito.
Pero bien que gozaste, no te hagas.
Eres un desgraciado maldito asqueroso, te odio si no me he ido es por que mis hijos te quieren y yo no le voy a quitar el derecho de tener a su padre, pero si solo ellos supieran lo que me hicistes.
Ay callate ya y vete a lo tuyo deja de estar molestándome.
A los nueve meses exactos, Lucía dió a luz una preciosa nina que la llamaron Elisa; Eduardo se volvió loco, pasaron los años y Eduardo estaba loco con su hija, era la luz de sus ojos, le daba todo, la mimaba y no concebía el mundo sin Elisa.
Eduardo, ya va a cumplir Elisa sus cinco anos y quiero hacerle su fiesta como todo los años.
No como todos los años no, esta será mejor, invita a todos que vengan, todos a admirar a mi princesa.
No Eduardo algo sencillo.
Te dije que no, se le va a hacer como yo diga o ya se te olvido quién manda aquí.
Bueno, como quieras.
Llegó el día de la fiesta y todos los invitados se divertían al son de la música y la alegría del momento. Lucía le dice.
¿ Eduardo donde está Elisa?
No se, la dejé con sus amiguitos, ahí en la parte de atrás. Lucía se dirigió hacia la parte de atrás y no vió a Elisa, le preguntó a uno de los niños .
Joaquin, ¿dónde esta Elisa?
Allá arriba, Dona Lucía.
Alla arriba dónde, muchacho.
Allá en el techo, la ve.
Lucia se puso blanca como un papel al ver a Elisa que estaba en el techo y al mismo tiempo se preguntaba como llegó alli.
Eduardo Eduardo!!!!!!
¿Qué pasa mujer?
Elisa esta allá arriba en el techo.
¿Y cómo llegó hasta allí Lucía?
No lo se, no lo se.
Eduardo se subió a cogerla y cuando se le acercó le dijo .
Ven mi amor, dame la mano con cuidado.
Papi, papi, Elisa estiró la mano para agarrar la de su padre y ahí se resbaló y rodó por el techo y cayó en tierra, de cabeza, el golpe fue tan duro que su pescuesito cedió y le fulminó la vida en ese instante.
Eduardo bajó como loco recogió el cuerpo de su hija en sus brazos, de pronto todo se volvió oscuro y una voz espeluznante le dijo.
Humano ha llegado la hora.
¿De qué mi Senor?
De que me des a tu hija, acuérdate nuestro trato, ya se te olvidó lo que te dije, que quería que me entregaras el alma y espíritu de tu último hijo en su quinto año de vida. Pues bien, ya llegó ese dia.
Eduardo con su maldad y su avaricia se le había olvidado el trato que había hecho con Lucifer.
No Señor, lléveme a mi, le devuelvo todo, riquezas, poder, todo, pero no me quite a mi Elisa.
Basta ya humano, se acabó, es mia y me la llevo. Lucifer le sacó el alma y el espíritu a la niña y se marchó.
No no no noooooooooooooooooo Elisa, mi niña, no puede ser, entrego todo te devuelvo todo Lucifer pero no me quites a mi niña.
Todo el mundo en la fiesta pensó que era tanta la maldad en ese hombre que se había vuelto loco.
Elisa mi vida, no importa chiquita ya papi va a alcanzarte.
Eduardo se fue a la biblioteca, se encerró cogió su rifle, se sentó, se sirvió un trago, se lo bebió, se colocó el rifle dentro de la boca e hizo un disparo; cuando los invitados entraron en la biblioteca estaba Eduardo con los sesos pegados a la pared había sangre por dondequiera, Lucía lo miró, cerró la puerta y le dijo a Chico .
Francisco, vaya y llame a la guardia para que se lleven a su patrón, ya se acabó la maldad, el miedo y la desilución.
Qué equivocada estaba Lucía……..

6.
Llegó el día del entierro de Eduardo y Elisa y solo estaban ahí Lucía, sus hijos, Chico y algunos trabajadores de la hacienda, nadie del pueblo fue a despedirlo por lo contrario había fiestas celebrando que, aquel hombre que aterrorizaba al pueblo con sus injusticias, ya había muerto.
Al llegar a la casa Lucía llamó a Chico.
Chico venga quiero hablar con usted?
Digame Doña Lucia.
Mire Chico yo voy a viajar con mis hijos a la casa de la capital para despejarme del dolor de la pérdida de mi hija y de Eduardo, no se cuando regrese quiero que te encargues de la casa y de la fábrica de ladrillos y de los cultivos, tu siempre con él y sabes llevar todo muy bien, te daré la informacion de la casa de la capital por si acaso necesitas algo, encárgate de las nóminas también, por favor.
Si señora, como usted diga, no se preocupe yo estaré al tanto de todo.
Partió Lucía hacia la capital y Chico quedó a sus anchas, hacía lo que se le venía en gana, maltrataba a los empleados y sembraba el terror por toda la region violando y matando a sus anchas.
Pasaron dos años y Lucía decidió volver a ver cómo estaban las cosas, al llegar, vió la casa hecha un desastre había botellas de alcohol vacias por dondequiera.
Señor Chico, señor Chico, ¿dónde está?
Cielos, es la señora Lucía, vete por la puerta de atrás María despues te busco.
Buenos dias señora, no aviso que venía la hubiera ido a esperar a la estación del tren.
Chico, ¿qué es este desastre que tienes en la casa?
Perdón señora, es que yo estaba celebrando mi cumpleanos y como la casa estaba sola decidó hacerlo aquí.
Esta bien Chico, manda a limpiar todo este reguero y después lleva a mi hijo Leoncio a la fábrica, ensénale todo, quiero que Leoncio ocupe el puesto de su padre en todo.
Pero señora, yo he llevado las riendas de todo desde que usted se fue y puedo seguir haciéndolo.
Chico, quiero que mi hijo se ocupe ahora del negocio de la familia, ¿ tienes algun inconveniente?, son los negocios de mi marido y quién mejor que su hijo para seguir con ellos.
Si señora, como usted diga.
Maldita seas Doña Lucía, pero esto no se va a quedar así, te lo juro, este muchachito no me va a quitar la vida que llevo sin yo evitarlo.
Al otro dia Leoncio llegó bien temprano a la fábrica, mucho antes que Chico, entro en la oficina de su padre y como él se sirvió un trago de whiskey bien temprano en la mañana. Cuando Chico entró y lo vió sentado en la silla se paralizó.
Leoncio, ¿qué haces aquí tan temprano?
Espera Chico, vamos por partes, para empezar para tí soy el senor Leoncio, soy tu jefe y por favor haz una reunión general para que les digas a toda esta gente quién soy y cual va a ser la función mia aquí de ahora en adelante. Anda muevete!!.
Si señor Leoncio, enseguida voy.
Chico salió de la oficina e iba furioso…
Maldito Leoncio si se cree que me va a sacar de la jugada así por que sí se las va a ver conmigo soy capaz de matarlo.
Leoncio se quedó pensativo….Este desgraciado de Chico va a ser un estorbo para mis planes tengo que ver la manera de sacarlo de la jugada después que me enseñe bien todo el negocio, ya buscaré la manera de deshacerme de é,l claro que sí.
Leoncio llegó a la reunion…
Quiero que sepan todos quien soy.
Soy Leoncio Caudillo hijo de Don Eduardo y Doña Lucía y desde el dia de hoy yo seré su jefe, lo que quieran decirme lo hacen a través de Chico, no quiero a ninguno de ustedes entrando a mi oficina.
¿Entendido?
Si señor, gritaron todos.
Chico, acompáñame a la oficina.
Si Leoncio.
Senor Leoncio, me oiste!! Señor Leoncio, no quiero que te tomes atribuciones, yo se que tu eras la mano derecha de mi padre pero para que eso suceda con nosotros tienes que ganártelo, yo no soy como mi padre, así que ya sabes la próxima vez que me digas Leoncio te corro, me oiste, no faltaba mas.
Si señor Leoncio, como usted diga. Con permiso.
Que se cree este muchachito que me va a venir a dar ordenes, no te apures Leoncio todo a su tiempo, te vas a arrepentir de haber nacido desgraciado.
Leoncio subía como la espuma aprendía cada vez mas rápido y eso preocupaba a Chico; un dia Leoncio llamó a Chico y le dijo.
Francisco quiero proponerte algo.
Dígame señor.
Necesito hacer un trabajito y necesito tu ayuda te voy a pagar muy bien pero tienes que ser bien discreto como lo eras con mi padre.
Dígame que quiere que haga, yo le serviré como lo hice con su padre
Mira Francisco yo quiero las tierras que colindan con la hacienda de mi padre.
Cuáles la que estan cerca del rio.
Sí esas.
Pero esas tierras no están a la venta, esas tierras son de Don Ramon, su padre trato de comprarlas por las buenas y Don Ramon nunca se las quiso vender y despues sucedió lo de la muerte de su hermanita y su padre.
Y quién te dijo Chico que yo quiero comprarlas.
Entonces no entiendo señor.
Quiero que le hagas una oferta a Don Ramon, digamos que le ofreces por lo menos unos diez mil pesos no mas.
Pero señor, su padre le ofreció cincuenta mil y Don Ramon se negó.
Y vuelves con lo mismo Chico, ya te dije que yo no soy mi padre yo voy a hacer las cosas a mi manera.
Si el viejo se niega pues entonces lo matas y ya es mas me acabo de arrepentir en darle dinero por las tierras quiero que cojas un par de hombres de confianza págales y secuestren al viejo Ramon, lo llevan al molino me lo amarran bien y me esperan alli.
Y cuándo quiere que haga eso señor.
Eres tonto o te haces, lo quiero ya para ahora mismo qué esperas.
Si señor enseguida.
Toma Chico aqui tienes dos mil pesos para que pagues y para ti.
Pero señor eso es muy poco, nadie va a querer hacer eso por tan poco dinero.
Sabes que yo puedo contratar a dos mugrosos del pueblo por cincuenta pesos y quizas lo hagan hasta mejor que tu, qué dices.
No señor, está bien, dos mil pesos está bien.
Salió Chico a contratar a los hombres y se dirigió hasta las tierras de Don Ramón.
Preguntaron a unos peones y ellos le dijeron que Don Ramón estaba en las caballerizas.
Buenas tardes Don Ramon.
Qué quieres Chico.
Don Ramon vengo de parte del señor Leoncio , el me mandó a que le ofreciera diez mil pesos por sus tierras.
Mira Chico, no me hagas perder mi tiempo, sabes que mis tierras no están a la venta, no se la vendí a su padre, menos se las voy a vender a ese mocoso y por diez mil pesos, están loco.
Mire Don Ramón, es mejor que reconsidere porque si no !!!!
Porque si no qué!!!!!!! fuera de aquí Chico Fuera!!!!
No me dejó mas opción Ramoncito. Muchachos ya saben qué hacer.
Cogieron a Don Ramon, lo amarraron lo amordazaron y se lo llevaron al molino.

7.

Al rato llegó Leoncio se acercó a Don Ramón que ya estaba bastante golpeado y le dijo cinicamente.
Qué pensaste viejo idiota que yo me iba a quedar tranquilo como mi padre que cuando tu te rehusaras a venderme yo no iba a hacer nada al respecto pues te equivocastes….. Chico quítale la mordaza. Vamos a ver,  yo sé que hay una niña por ahí que es la luz de tus ojos, verdad Ramoncito.
No te atrevas tocar a mi hija desgraciado.
Bueno eso no pasará si tu reflexionas y me firmas estos papeles dándome de buena voluntad todas tus tierras y tu casa.
Nunca, me oyes nunca !!!! eres un maldito igual que tu padre.
A mi padre no lo menciones viejo desgraciado. Chico aplícale una calentadita.
Chico se acercó y comenzó a golpearlo salvajemente hasta dejarlo casi inconciente.
Bueno viejo no tengo todo el día me firmas ya o tendré que aplicarte la acariciadora.
Nunca te voy a firmar me oistes primero muerto que te quedes con mis tierras.
No te voy a dar el gusto de morirte sin antes acariciarte.
Chico dale unas caricias.
Chico de repente saco una pinza y comenzó a remover las uñas de Don Ramón, una por una, el viejo se retorcía de dolor pero aquel desalmado le seguía removiendo las uñas a sangre fria, cuando ya le habia removido tres uñas Leoncio lo mandó a parar.
Bueno y ahora Don Ramón firma.
Nunca.
Chico sácale todos los dientes.
Chico empezó a sacarle todos los dientes con la pinza a Don Ramon, el viejo se retorcía de dolor y gritaba y gritaba, la sangre bañaba todo su cuerpo hasta quedar inconciente de nuevo por el dolor.
Echale un balde de agua fría Chico para que reviva. Vamos a esperar que se reponga y le seguimos.
Oiga senor Leoncio,  le dijo Chico,  que le parecería si secuestramos a la hija de Don Ramón la traemos aquí y lo intimidamos con eso
Muy buena idea Chico ve enseguida y traemela.
Don Ramón se estaba ya recuperando cuando Leoncio le dijo.
Estas bien Ramoncito, qué bueno,  porque te tengo una sorpresita.
Mira maldito por qué no me matas de una vez porque por nada del mundo te voy a ceder mis tierras.
Ya veremos viejo idiota ya veremos.
Senor Leoncio aquí está el regalito.
Bien quítale la venda al viejo.
Mira viejo quien te vino a visitar….
Papá, Papá qué te han hecho?
Hija hijita mia !!!!! qué le hicistes maldito
Nada todavía pero si no me firmas la voy a hacer mía y después se la voy a dar a mis hombres para que le hagan el favorcito delante de tí.
¿Qué te parece?
Chico los papeles.
Anda Ramoncito firma.
Don Ramon se llenó de valor y le escupió la cara a Leoncio.
Nunca me oiste, nunca y si tocas a mi hija te mato.
Yo no estaría tan seguro que tendrías las fuerzas para hacer nada despues que acabemos contigo.
Leoncio se enfureció y agarró al viejo por el cuello y le dijo.
Mira lo que voy a hacer con tu hija. Quítale la ropa Chico, ahora.
Cuando Chico le iba a desgarrar la ropa a Rosa el viejo gritó.
Noooooo no la toques desgraciado está bien te firmaré los papeles.
Vaya, vaya,  así me gusta,  cooperando,  firma aquí en todas estas lineas.
El viejo Don Ramón firmó todos los papeles y luego le dijo.
Te vas a quemar en el infierno Leoncio te maldigo a ti y a tu familia..
Chico?
Si señor Leoncio.
Mata a este viejo sarnoso.
Chico saco su daga y se la clavó en el corazon a Don Ramón delante de su hija.
Noooo papá, papá noooo, maldito Leoncio, papá hablame, papa papacito.
Ven aca tontita le dijo a Rosa mientras la tomaba por la fuerza .
Ahora vas a ser mia. El la tomó y la hizo mujer por la fuerza y después se la dió a Chico y a los hombres al final Chico le rompió el cuello de un tirón.
Señor Leoncio, ¿qué hacemos con los cadáveres?
Llévalos a la casa de ellos y quema la casa con ellos adentro.
¿Y la mujer de Don Ramon y los otros tres hijos?
Matenlos a todos y quemen la casa con todos ellos adentro.
Pero las tierras y la casa son suyas ahora para qué la quiere quemar.
Chico no seas bruto ya es de noche hay que hacer parecer que la casa se quemó con toda la familia adentro.
Ah si, verdad está bien como usted mande con permiso.
Chico se dirigió hasta la casa de Don Ramon con los cadáveres,  al llegar lo depositaron en el suelo de la sala, Doña Malvina empezó a gritar cuando vió los cadáveres de su hija y su marido ensangrentados e inertes,  pero Chico no le dió tregua la agarró por el cuello y la desgargantó sin piedad, lo mismo hicieron con su hijo Ramoncito y luego rocearon la casa con gasolina y le prendieron fuego.
Afuera Chico veía su obra con orgullo mientras  la casa ardía con toda la  familia adentro, una vez mas se había hecho la voluntad macabra de un Caudillo.
Señor Leoncio,  ya se hizo lo que usted mandó.
Esta bien Chico aquí tienes tu paga.
Pero señor esto es muy poco, esto solo me da para pagarle a los hombres que me ayudaron.
Bueno eso es lo que hay,  arreglatelas como puedas.
Maldito Leoncio pero ya me tiene harto tengo que pensar como darle su merecido.
Este maldito Chico ya me tiene cansado sabe mucho de mi y ya le estoy perdiendo la confianza no me gusta como me mira voy a tener que buscarme otro aliado y deshacerme de él.
Estaba Leoncio sentado en la barra del pueblo cuando de pronto entra un hombre de tez oscura alto y una cara muy siniestra.
Buenas tardes,  ¿ Senor Leoncio?
¿Y tu quien eres y que quieres?
Me llamo Bienvenido Gerena pero me dicen Benny.
Qué quieres,  habla rápido y luego sal de mi presencia.
Si señor,  no es mi intencion molestarlo pero me enteré que anda buscando una persona para ser su hombre de confianza.
¿Y qué te hace pensar que tu puedes ser esa persona?
Bueno pruebeme y verá por una buena paga yo le vendo mi alma al diablo.
Ah sí,  ve manana a mi oficina en la fábrica de ladrillos.
Alli estaré ya verá que no se va arrepentir.
Al otro dia Benny estaba esperando a Leoncio como le habia dicho.
Vaya vaya veo que eres puntual eso me gusta.
Lo he pensado bien y creo que te puedo usar pero primero tienes que demostrarme que tienes habilidad y sobre todo que sepas callar.
¿Qué quiere que haga señor?
Quiero que mates a Chico, mi capataz.
Te voy a dar el trabajo si lo haces.
Delo por hecho señor.
Salió Benny al camino con Leoncio y allí se encontraron con que Chico venía de camino para la fábrica.
Mira Benny ese que viene ahí es Chico.
Mira Chico este es Benny quiero que le enseñes la fábrica va a trabajar contigo así que ya sabes. Los dejo para que se conozcan.
Si senor Leoncio.
Chico comenzó a enseñarle a Benny todo sobre la fabrica al mismo tiempo que se hacían amigos pero en al cabeza de Benny solo pasaba la idea del dinero que se ganaría con la muerte de aquel hombre.
Chico, ¿ vamos a la barra del pueblo a darnos unos tragos?
Seguro,  vamos.
Pasaron toda la noche bebiendo y ya al amanecer cuando salían de la barra Chico iba mareado según caminaban por la ceiba junto al rio Benny se quedó detrás para poder dar la puñalada certera por la espalda a Chico. En el momento que se le iba a abalanzar sobre él para matarlo una luz en forma de llamas apareció en lo alto y una voz espeluznante gritó.
Maldito el hombre que mata por la espalda al desvalido. Pero maldito es mas el que mata por placer por lo tanto los dos vienen conmigo al mismo infierno !!!!!!!!
Es Lucifer, es Lucifer gritaba Benny, Chico habia quedado petrificado Lucifer tomó a Chico  lo colgó de un arbol y lo crucificó quitándole el alma y el espíritu.  Y entonces se dirigió a Benny  y le dijo y a tí humano te voy a dejar en la tierra para que lleves un mensaje a tu amo.
Le diras que yo Lucifer  estaré esperando por el para llevarlo junto a su padre.
Benny salió corriendo,  iba espantado con aquella aparición. Eso era solo el comienzo de una segunda etapa de maldad,  mentiras, abusos y ambición…..

8.

Al otro dia Benny llegó a la fábrica, pálido, no podía casi ni hablar.
Qué te pasa Benny? Pareces que viste al mismísimo diablo.
Señor yo……Cuando Benny iba a decirle a Leoncio lo que había sucedido llego un trabajador y le dijo.
Con permiso Senor Leoncio, ¿puedo pasar?
Si pasa Augusto, ¿qué quieres?
Señor, vinieron a avisar que encontraron al senor Chico crucificado en la ceiba y con una cara de espanto.
No puede ser, vamos para allá.
Cuando Leoncio llegó y vió a Chico crucificado en el árbol se le pararon todos los pelos del cuerpo y ordenó rápidamente que bajaran a Chico del árbol y lo enterraran.
Eso era lo que yo iba a decirle cuando llego Augusto Senor Leoncio.
Esta bien Benny, no importa ya.
Si importa señor, anoche yo venía con Chico y cuando pasamos por aquí, yo iba a cumplir con el trabajito, cuando se apareció el mismisimo diablo y le hizo eso a Chico y a mi me dijo que me dejaba vivo para que yo le dijera a usted algo.
¿Qué Benny?
Me dijo algo así como .. Dile a tu amo que yo Lucifer estaré esperando por él para llevarlo junto a su padre.
Ay Benny, qué estupideces dices, yo no creo en esas cosas mi padre se mató porque no pudo aguantar la muerte de mi hermana
o qué vas a decir que el diablo lo mató. Jajajajajaja qué estupidez, mira vámonos a la fábrica que hay mucho que hacer.
Señor, yo sigo insistiendo usted debe de cuidarse.
Si Benny, para eso estás tu, para que me cuides y trabajes conmigo ya sabes, ¿puedo contar contigo?
Si señor Leoncio, puede contar conmigo para lo que sea.
Pasaba el tiempo y la fortuna de los Caudillos se triplicaba y Leoncio se sentía encima del mundo, se había convertido en un gran terrateniente y el poder que tenía se hacía sentir en toda la región; Benny se había convertido en su mano derecha, la mas temeraria de la región, no le importaba nada ni nadie para obtener lo que Leoncio y él querían.
¿Leoncio?
Qué mama, qué quieres?
Hay una fiesta en casa de los Baxter, los americanos que llegaron al pueblo y ya nos mandaron una invitación.
No mamá, ve tu con mis hermanas, yo no estoy para fiestas.
Leoncio ese señor tiene una hija muy hermosa y ellos son de una familia muy rica debemos de ir y frequentar, ya tienes edad para casarte y tomar mas responsabilidades. ¿No crees?
Dijiste que son ricos mama.
Si hijo muy ricos.
Ah bueno, cuenta conmigo para la fiesta.
Llegó la noche de la fiesta y llegaron Doña Lucía, Leoncio y sus hermanas a la fiesta.
Buenas noches y bienvenidos a nuestra casa soy Luke Baxter, mi esposa Anne y mi hija Kate.
Buenas noches senor Baxter, yo soy Lucia Mendoza de Caudillo, mi hijo Leoncio, mis hijas Elena y Malvina.
Adelante, están en su casa, pónganse comodos.
Tan pronto pudo Leoncio se le acercó a la muchacha.
Buenas noches, señorita Baxter.
Buenas noches, señor Caudillo.
Llámame Leoncio, por favor.
No creo que , no nos conocemos bien aun para tutearnos.
No importa somos jovenes y deseo que nos hablemos de tu.
Esta bien Leoncio, como quieras.
¿Caminamos afuera un rato bajo la luna, la noche esta hermosa?
Si por qué no… aquí hace un poco de calor.
Leoncio tomó por la mano a Kate y salieron a caminar.
Sabe señorita Kate, usted es en verdad muy hermosa usted es tan hermosa que inspira poesía.
¿Y usted sabe de poesia?. Tengo entendido que usted es un hombre rudo y tenaz, incapaz de producir bellos sentimientos.
Puede ser que sí, pero tengo mi lado debil me gusta la poesía, leo mucha poesía en mis tiempos libres, pero no lo hago saber a nadie, eso me quitaría autoridad en este pueblo.
Dígame una corta poesía.
Está bien vamos a ver…..
Te amo mas que hace un segundo con infinito amor creciente
es mi corazon una fuente de cristalino amor profundo
te amo mas que hace un segundo amor radiante, poderoso y diferente amor alegre, armonioso y elocuente
marejada de amor del que me inundo te amo mas y mas a cada instante
amor tan tierno y apasionado del lucero mas nítido y brillante amor dulce mágico y extasiado
amor incontenible y desbordante te amo mas que el segundo pasado.
Muy bien señor Leoncio, acaba de citar una muy buena poesia me acaba de impresionar.
Eso es para que vea que los mas déspotas también tenemos un lado sensible .
¿Déspota?
Es solo un decir, señorita Kate jajajajaja.
Muy gracioso, señor Leoncio jajajajaja.
Así caminaron un buen rato hasta que Kate quiso entrar.
Vamos a entrar Leoncio, ya mi padre debe de estar buscándome.
Si y mi madre también a mi.
Kate,¿dónde estabas?, tu padre te anda buscando.
Ay mamá, estaba afuera conversando con el señor Leoncio.
Sí, perdone señora Anne, fue mi culpa yo fui el que le dije a Kate que salieramos, la noche se prestaba para un paseo.
Esta bien señor Leoncio, no se apure.
Es hora de retirarnos hijo.
Sí mamá, vamos.
Buenas noches señora Anne, muchas gracias por su hospitalidad.
Nos veremos pronto Señor Leoncio.
Si señorita Kate, puedes estar segura que nos volveremos a ver.
Al otro día Leoncio llegó temprano a la fábrica y le ordenó a su secretaria que le mandara un ramo de rosas a la casa de la familia Baxter a nombre de él para la señorita Kate.
Cuando llegó el mensajero a la casa Baxter, la criada abrió tomó el ramo y se lo llevó a Kate Baxter.
Señorita Kate, le llegó este ramo.
Ay, qué lindo ramo,¿de quién sera?.
Kate tomó la tarjeta, leyó y vió que era de Leoncio Caudillo.
Manda este mensaje a Leoncio,
Kate escribio un mensaje para Leoncio y lo envió con uno de los trabajadores.
Al Leoncio recibirlo lo leyó y con una sonrisa siniestra dijo;
Te tengo muñequita ya caiste en mis redes y pronto seras mía y toda tu fortuna también.
Siguieron viéndose y pasaron unos cuantos meses Kate y Leoncio se veían mas a menudo y su romance era cada vez mas intenso y las familias Baxter-Caudillo se preparaban para el matrimonio.
Corrían las amonestaciones y Leoncio estaba contento y le comunicaba a Benny lo que vendría despues de la boda.
Benny quiero que me vayas consiguiendo una muchacha de tu entera confianza y le digas que le vamos a pagar una fortuna y después que me haya hecho el trabajito que quiero nos deshacemos de ella.
¿Y que está pensando hacer señor Leoncio?
Despues que yo me case con Kate voy a volverla loca y la internaré en una clínica de locos en la capital y como su esposo me quedaré con toda la fortuna de ella.
Muy interesante señor Leoncio.
Si Benny muy interesante, todo lo de ella será para mi.

9.
Seguia la boda de Leoncio y Kate viento en popa las familias estaban muy contentas puesto que para Doña Luciía se le casaba su hijo varón y ella creía que ya era tiempo de que lo hiciera mientras que para los Baxter Doña Anne se sentía feliz pero para Don Luke no era motivo de tanta felicidad era verdad que ellos habían recibido a los Caudillo en su casa pero el no estaba muy seguro de que Leoncio sería un buen partido para su hija Kate ya que los comentarios en la región sobre Leoncio Caudillo no eran los mejores.
Benny, le dijo Leoncio.
Dígame señor Leoncio.
¿Ya me conseguiste a la mujer que te pedí para el trabajito?
Si señor, ya la tengo lista es mi cuñada se llama Isabel y es enfermera de profesión y de mi entera confianza.
Muy bien Benny, tan pronto regrese de mi luna de miel pondremos mi plan en marcha.
Si señor, usted nada mas me dice y yo se la traigo.
Llego el tan inesperado día para Doña Lucía y para los Baxter, la boda de Leoncio y Kate, todow estabaw listow para esa unión solo Luke Baxter mostraba una cara seria y no estaba muy feliz.Kate se le acercó y le dijo.
¿Qué te pasa papá, por qué tienes esa cara? ¿No estas contento por mi boda?
Si hija, estoy contento perdona mi cara es que tengo un poco de dolor de cabeza pero ya se me pasará antes de llegar a la iglesia.
Leoncio estaba frente al altar esperando por Kate, estaba impaciente miraba el reloj una y otra vez hasta que al fin Kate llegó a la iglesia.
Kate lucía radiante, era la novia mas bonita que se había visto en esa región, todos los invitados aplaudían y sonreían segun su padre la llevaba al frente del altar donde esperaba Leoncio.
Aqui te la entrego Leoncio, espero la hagas feliz.
Si Señor Baxter, puede estar seguro que seremos muy felices su hija va a pasarla muy bien a mi lado.
Y en su mente Leoncio pensaba….Si la va a pasar muy bien en el manicomio.
La fiesta pasaba con todo esplendor y todos se divertían hasta que llegó el momento de partir hacia la luna de miel. Los novios se despidieron de todos y se marcharon a la capital.
Leoncio habia dejado a Benny encargado de la fábrica mientras él estaba afuera. Benny llevaba la fábrica con mano de hierro hacía lo que se le venía en gana ya que tenía el permiso del dueño.
Paso un mes y Leoncio regresaba con Kate de la capital al llegar mando a llamar a Benny .
Bienvenido señor Leoncio, ¿cómo le va?
Bien Benny muy bien, quiero que llames a tu cuñada Isabel y me la lleves a la casa nueva que construí, búscame criados y criadas, jardinero en fin todos los que vayan a trabajar para mi.
Si señor ya me pongo en eso.
Leoncio llegó a la casa grande y ahí lo esperaba Kate junto con Doña Lucía.
Leoncio, ¿qué habitacion preparo para ustedes?
Ninguna mama, no vamos a vivir aquí.
Pero ¿por qué ? .yo pensé que todos viviríamos aquí.
No mama, viviremos en la casa que mandé a construir, ya esta lista y mandé a Benny que me la acondicionara, allí estaremos mejor y Kate podrá ser la señora de la casa, esta casa es de usted.
Pero hijo yo pensé……
Mamá, te dije que no, asi que no vayamos a discutir ahora.
Kate, prepara todo, cuando regrese del pueblo nos vamos para la nueva casa.
Si Leoncio
Por la tarde llegaron a la nueva casa.
Esta es tu casa Kate siéntete cómoda y haz lo que quieras ven te voy a mostrar la casa.
Esta es nuestra habitación y aquí va la cuna de nuestro primer hijo cuando tengamos familia.
Perdon señor Leoncio.
Si pasa Benny, qué quieres.
Ya están todos los empleados en la sala esperándolos.
Buenas tardes señora Caudillo.
Buenas tardes Benny.
Bajaron a la sala y allí estaban todos los empleados.
Bueno, nosotros somos Leoncio y Kate Caudillo.
Quiero que traten a la señora con respeto y todo lo que ella desee tienen que tenerlo listo al momento, ¿entendido?
Si, señor Leoncio.
Benny, traeme a tu cunada a la biblioteca.
Si señor, enseguida.
Buenas tardes señor Leoncio, yo soy Isabel la cuñada de Benny.
Si Isabel, pasa. Ya Benny te habrá explicado para qué te necesito.
Si señor y puede contar conmigo para lo que sea.
Asi me gusta Isabel y si eres fiel ganarás mucho dinero conmigo.
Está bien senor estoy a sus ordenes.
Ahora ven conmigo.
Kate mira te presento a Isabel ella va a ser tu dama de companía y tu enfermera personal.
Pero yo no nesecito una enfermera Leoncio, yo no estoy enferma.
Sí mi amor, pero cuando empecemos a a tener familia nececitarás a alguien a tu lado.
Pero Leoncio, todavía no pensamos en eso.
Te dije que va a ser tu dama de compañía y basta, ¿quién es el que manda aquí, tu o yo?
Esta bien mi amor, lo que tu digas.
Bueno Isabel acomódate y ponte a las órdenes de la señora, después baja a verme ..
Sí, señor.
Hola Isabel, yo soy Kate.
Hola señora, confíe en mi, yo estaré a sus ordenes para lo que usted necesite.
Si Isabel, ahora ve a ver a Leoncio.
Si señora, con su permiso.

10.

Isabel tocó en la puerta de la biblioteca.
Adelante.
Permiso señor Leoncio ya estoy aquí.
Pasa y cierra la puerta Isabel. Mira, como Benny te dijo vas a cuidar de mi esposa y cuando ella salga embarazada y tenga al bebe entonces comenzará mi plan tu le vas a administrar este polvo que ves aquí poco a poco hasta que vaya perdiendo la razón luego la encerraré y tu la cuidaras en el sotano de la casa solo saldrás de noche cuando ella duerma. Piénsalo bien y dame una respuesta si aceptas el trabajo porque te digo esto una vez que entras en este plan no sales y si intentas traicionarme te mueres me oiste así que piensalo.
No tengo nada que pensar señor Leoncio yo no tengo hijos y mi marido es un borracho y vago y ademas me pega así que lo mas lejos que esté de él mejor y además me voy a ganar un dinerito.
Bueno si eso es así eres la perfecta para ese trabajo. ¿Puedes comenzar hoy?.
Si, señor.
Bueno instálate y ponte de acuerdo con ella.
Pasaban los meses y un día cuando Kate salía del baño comenzó a sentirse mareada.
¿Qué le pasa senora?
No se Isabel me sentí un poco mareada.
Recuestese aquí señora.
Debe de ir manana al doctor señora.
Sí Isabel, mañana a primera hora iremos.
Al otro dia Kate e Isabel salieron bien temprano a ver al doctor.
Cuando terminó el doctor le comunicó a Kate que estaba embarazada.
Isabel hay que decirselo al señor estoy esperando un hijo.
Si señora, qué bueno.
Isabel pensaba, pobre mujer ni se imagina lo que le espera cuando tenga a ese niño.
Cuando llego a la casa, Kate se fue directo a la biblioteca, se le acercó a Leoncio lo abrazó fuerte y le dijo.
Leoncio estoy embarazada.
De verás mi amor, qué bueno, me haces muy feliz, Isabel me cuidas a la señora muy bien te la encargo.
Si señor no se preocupe está en buenas manos.
Pasaron los meses y llegó el día del parto de Kate, Leoncio estaba contento y al mismo tiempo nervioso.
Salió el doctor del cuarto.
Señor Leoncio, la señora Kate tuvo un varoncito fuerte y saludable.
Un varón, un Caudillo, el heredero de mi fortuna.
Entró Leoncio en el cuarto donde estaba Kate descansando.
Leoncio mira a nuestro hijo, ¿no está hermoso?
Si Kate, está muy lindo fuerte y saludable como todo un Caudillo.
Isabel ven a la biblioteca.
Si señor.
Isabel toma esta sustancia y se la vas a dar poco a poco a mi esposa en sus teses, leche, jugos en lo que ella tome, se lo darás 1 cucharada todos los días no se te vaya a pasar la mano me oiste.
Si señor, como usted diga.
Isabel comenzó a darle la sustancia a Kate como Leoncio le había dicho, pasaron los meses y Kate cada día perdía mas la razón, pasaron ocho meses y un día Leoncio entró a la habitación y le dijo a Isabel que se llevara al niño por unos días de paseo y no volviera hasta que él le indicara.
Kate en su turbulencia mental se dió cuenta que el niño no estaba en su cuna.
¿Leoncio dónde está mi hijo?.
Tu hijo ya no está aquí Kate.
¿Pero por qué Leoncio? Yo quiero a mi hijo conmigo. A dónde mandaste a mi hijo?
Te dije que no está aquí.
Leoncio empujo bruscamente a Kate y salió del cuarto cerrando la puerta por fuera.
Benny ven conmigo.
Si señor.
Benny ve a buscar al notario.
Enseguida señor Leoncio.
Al rato el notario llegó y Leoncio lo hizo pasar a la biblioteca .
¿Qué desea señor Leoncio para qué me mandó a llamar?
Mire Don Sebastian necesito que me redacte un documento donde yo aparezca como el único dueño de la fortuna de los Baxter incluyendo todas sus propiedades aquí y en el exterior.
Señor Leoncio yo no puedo hacer eso la señora Kate está viva y competente y mientras esté así no se puede hacer ningun traspaso además sus padres están vivos y no se puede heredar en vida a no ser que sus padres se lo cedan todo voluntariamente.
Y por cien mil pesos me lo hace.
Pero señor está mi integridad en juego.
Quinientos mil pesos.
No se señor, es que es muy difícil.
Un millón de pesos es mi última oferta.
Bueno ya la cosa cambia señor, lo redactaré y el documento estará listo para mañana.
Muy bien Don Sebastian, aquí lo espero mañana con ese documento.
Benny lleva a Don Sebastian hasta la puerta.
Si señor, por aqui Don Sebastian.
Ya se fue señor.
Mira Benny cuando mañana ese viejo me traiga el documento y yo le pague el millón de pesos asegúrate que tenga un pequeño accidente y luego me traes el dinero de vuelta y cuidado con que falte algo de ese dinero.
Si señor, asi se hará, cuente con eso.
Continuará……

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Comments
3 Responses to “Los tres caudillos”
  1. Israel Elias Mustelier dice:

    POR EL RESPETO QUE SE MERECEN LOS LECTORES DEL LOS TRES CAUDILLOS LES DEBO UNA DISCULPA POR NO HABER SEGUIDO CON LOS CAPITULOS DE ESTA NOVELA PROBLEMAS PERSONALES ME HAN IMPEDIDO ESCRIBIR DE NUEVO PERO LES ASEGURO QUE MUY PRONTO SEGUIRE ESCRIBIENDO PARA TERMINAR ESTA HERMOSA MINI NOVELA Y USTEDES SE DELEITEN CON ELLA…..DE NUEVO MIL DISCULPAS Y YA VOLVERE PRONTO PARA TERMINARLA….UN ABRAZO…..ISRAEL ELIAS MUSTELIER

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